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Rehabilitación de piscinas con lámina armada, una alternativa al gresite

Una piscina que empieza a perder agua, acumula piezas de gresite desprendidas o presenta un revestimiento envejecido no siempre necesita una reconstrucción completa. En muchos casos, el problema puede resolverse actuando sobre el vaso existente y creando una nueva superficie impermeable. Una de las técnicas que más terreno ha ganado en este tipo de rehabilitaciones […]

piscina

Una piscina que empieza a perder agua, acumula piezas de gresite desprendidas o presenta un revestimiento envejecido no siempre necesita una reconstrucción completa. En muchos casos, el problema puede resolverse actuando sobre el vaso existente y creando una nueva superficie impermeable.

Una de las técnicas que más terreno ha ganado en este tipo de rehabilitaciones es la lámina armada para piscinas, una membrana flexible de PVC reforzada interiormente con poliéster que cumple una doble función: impermeabilizar el vaso y proporcionar su acabado final.

Aunque todavía es frecuente asociar una piscina de calidad al gresite, el mercado ha evolucionado considerablemente. Fabricantes como RENOLIT ALKORPLAN, SOPREMAPOOL, CEFIL POOL, ELBE Pool Surface o Haogenplast cuentan actualmente con gamas específicas de membranas para piscinas privadas, instalaciones públicas, hoteles y centros wellness.

Qué es exactamente una lámina armada

No debe confundirse con el liner convencional utilizado habitualmente en determinadas piscinas prefabricadas.

La lámina armada se suministra normalmente en rollos y se instala directamente sobre el vaso de la piscina. Está formada por capas de PVC plastificado que incorporan en su interior una armadura o malla de poliéster, encargada de aportar estabilidad dimensional y resistencia mecánica.

La propia normativa europea establece una categoría específica para este tipo de producto. La UNE-EN 15836-2:2010 regula las membranas reforzadas de PVC-P destinadas a piscinas enterradas con un espesor nominal igual o superior a 1,5 milímetros.

Ese espesor de 1,5 mm se ha convertido en una referencia habitual del sector, aunque existen productos decorativos o destinados a determinados usos con espesores superiores. SOPREMAPOOL 3D, por ejemplo, utiliza membranas de 1,8 mm, mientras que muchas gamas convencionales de RENOLIT ALKORPLAN y SOPREMAPOOL trabajan con 1,5 mm.

La diferencia fundamental respecto a un revestimiento tradicional es que la estanqueidad deja de depender exclusivamente del soporte de hormigón y de sus juntas. Una vez instalada y soldada, la membrana genera una superficie impermeable continua.

piscina gresite

Por qué resulta especialmente interesante para piscinas antiguas

Una piscina construida hace 15, 20 o 30 años puede presentar problemas muy distintos.

El gresite puede comenzar a desprenderse, las juntas pueden deteriorarse, pueden aparecer fisuras o la impermeabilización original puede haber perdido eficacia.

La solución tradicional pasa muchas veces por retirar materiales, reparar el soporte, volver a impermeabilizar y colocar un revestimiento nuevo. Es una intervención perfectamente válida, pero también puede implicar bastante obra.

La lámina armada permite abordar muchos proyectos de otra manera.

Después de comprobar el estado del vaso y realizar las reparaciones necesarias, puede instalarse una nueva membrana impermeable adaptada a la geometría de la piscina. Los fabricantes contemplan expresamente su utilización tanto en piscinas nuevas como en rehabilitación y sobre estructuras de hormigón, paneles prefabricados y otros sistemas constructivos.

Esto no significa que pueda colocarse una lámina encima de cualquier piscina deteriorada sin más preparación.

Si existen problemas estructurales importantes, movimientos del terreno, elementos sueltos o daños en skimmers, sumideros y conducciones, habrá que diagnosticarlos y repararlos previamente. En situaciones donde no está claro si el problema se limita al revestimiento o afecta también al vaso, resulta recomendable recurrir a profesionales especializados en rehabilitación y reparación de piscinas en Barcelona o en la zona donde se encuentre la instalación para evaluar el origen real de las pérdidas antes de decidir el sistema de renovación.

Cómo se instala la lámina armada

Aquí se encuentra una de las claves del sistema.

La lámina armada no llega a la obra convertida en una piscina prefabricada. El instalador corta y adapta los distintos paños a las dimensiones y geometría del vaso.

El proceso comienza con la preparación del soporte. Deben eliminarse irregularidades, elementos mal adheridos y defectos que puedan transmitirse posteriormente al revestimiento.

En determinadas instalaciones se coloca además un geotextil entre el vaso y la membrana. Su función es separar ambos materiales, proteger la lámina frente a irregularidades y punzonamientos y mejorar el acabado final. SOPREMA, por ejemplo, dispone de un geotextil específico de 350 g/m² para este tipo de aplicaciones.

Después se colocan las diferentes piezas de membrana y se realizan las uniones mediante soldadura térmica con aire caliente.

Es uno de los puntos que más diferencia un buen trabajo de uno deficiente.

Las paredes, el fondo, las esquinas, las escaleras, los bancos sumergidos, los sumideros y los encuentros con skimmers o focos necesitan una ejecución precisa. Los propios fabricantes mantienen programas específicos de formación para instaladores centrados, entre otras cuestiones, en técnicas de medición y soldadura. RENOLIT dispone incluso de centros de formación para profesionales en Sant Celoni, Barcelona, y Chiclana, Cádiz.

¿Hay que retirar el gresite?

No necesariamente.

Esta es probablemente una de las características más interesantes cuando se rehabilita una piscina.

Si el revestimiento existente se encuentra suficientemente estable y el soporte puede prepararse correctamente, la intervención no tiene por qué implicar la retirada completa de todo el gresite.

La situación cambia cuando existen zonas huecas, piezas desprendidas, irregularidades importantes o problemas estructurales. En esos casos será necesario sanear previamente las partes deterioradas.

Por eso dos piscinas aparentemente iguales pueden requerir trabajos muy diferentes antes de empezar a colocar la membrana.

La instalación puede ser considerablemente más rápida

Al reducir determinadas fases de demolición y revestimiento, la lámina armada puede acortar considerablemente el proceso de renovación.

Como referencia, SOPREMA indica que en una piscina estándar de 10 × 5 metros la instalación de su sistema puede completarse aproximadamente en dos o tres días, aunque el tiempo real depende necesariamente de la preparación previa, la geometría, las escaleras, los accesorios y el estado del vaso.

Por tanto, no debería interpretarse como que cualquier piscina deteriorada puede rehabilitarse en 48 horas.

Una cosa es instalar la membrana y otra muy distinta reparar previamente una estructura que presenta daños importantes.

El cambio más visible está en los acabados

Las primeras membranas para piscinas estaban muy asociadas a superficies lisas de color azul.

Eso ha cambiado.

Actualmente existen diseños que reproducen piedra, arena, mosaico, cerámica y diferentes superficies naturales, además de acabados lisos tradicionales.

RENOLIT ALKORPLAN, por ejemplo, divide su catálogo entre gamas como 2000, 3000, TOUCH, VOGUE, CERAMICS o KOLOS. La gama 2000 utiliza membranas unicolor de 1,5 mm, mientras que ALKORPLAN 3000 emplea diseños impresos y lacados.

SOPREMAPOOL sigue una estrategia similar con familias como Feeling, Feeling Plus, Design o 3D. Su catálogo de 2026 pone además especial énfasis en los acabados texturizados, las superficies antideslizantes y la resistencia frente al cloro, radiación ultravioleta y manchas.

CEFIL POOL comercializa colecciones como Victoria, Keramik, Onyx, Nature, Passion y Classic, mientras que Haogenplast cuenta también con membranas decorativas tridimensionales inspiradas en materiales naturales.

El revestimiento ha dejado, por tanto, de ser únicamente un elemento técnico.

También se ha convertido en una parte importante del diseño de la piscina.

Lámina armada frente a gresite

No existe una solución universalmente mejor.

El gresite continúa siendo un revestimiento perfectamente válido y ofrece una enorme libertad estética. Una piscina correctamente construida e impermeabilizada puede funcionar durante muchos años con este sistema.

Sin embargo, existe una diferencia conceptual importante.

El gresite es fundamentalmente un revestimiento decorativo. La impermeabilización depende del sistema situado debajo y del correcto estado del vaso.

La lámina armada, en cambio, actúa simultáneamente como revestimiento e impermeabilización.

En rehabilitación esta diferencia puede ser determinante.

CaracterísticaLámina armadaGresite
ImpermeabilizaciónLa propia membrana impermeabilizaDepende del sistema situado debajo
JuntasMuy pocas, soldadasMiles de juntas
Adaptación a pequeñas fisurasMayor flexibilidadRevestimiento rígido
Renovación de piscinas antiguasEspecialmente interesantePuede exigir mayor preparación
AcabadosLisos, mosaico, piedra, cerámica, 3DGran variedad
EjecuciónRequiere soldador especializadoRequiere colocación y rejuntado
ReparabilidadEs posible realizar reparaciones localizadasPueden sustituirse piezas o zonas

La elección dependerá del estado de la piscina, del presupuesto, del resultado estético buscado y, sobre todo, del problema que se intenta solucionar.

Tampoco es un material indestructible

La lámina armada tiene ventajas importantes, pero presentar el sistema como libre de mantenimiento sería un error.

La química del agua continúa siendo fundamental.

Los niveles incorrectos de pH, concentraciones excesivas de productos desinfectantes o determinados procedimientos de limpieza pueden terminar afectando al revestimiento. RENOLIT, por ejemplo, publica recomendaciones específicas de mantenimiento para preservar sus membranas y desaconseja mantener la piscina vacía durante periodos prolongados, ya que la superficie queda más expuesta a la radiación solar y otros agentes.

También debe tenerse cuidado con objetos capaces de perforar o cortar la superficie.

La ventaja es que una incidencia localizada no implica necesariamente sustituir todo el revestimiento: un instalador especializado puede valorar si es posible reparar la zona afectada mediante una nueva soldadura.

RENOLIT ALKORPLAN sigue siendo una de las referencias

Si hay una marca especialmente asociada a este tipo de rehabilitaciones en España es RENOLIT ALKORPLAN.

La compañía dispone de numerosas colecciones específicamente desarrolladas para piscinas y ofrece diferentes garantías dependiendo de la gama. Las líneas ALKORPLAN 2000, 3000, TILE, RELIEF y otras colecciones cuentan con una garantía estándar de estanqueidad de 10 años, mientras que algunas gamas superiores amplían ese periodo y KOLOS, orientada especialmente a piscinas de uso intensivo, anuncia una garantía de impermeabilización de 20 años.

Sin embargo, ya no estamos ante un mercado de un único fabricante.

SOPREMAPOOL está creciendo con una gama muy amplia de membranas y accesorios; CEFIL POOL fabrica membranas reforzadas en España; la alemana Elbtal Plastics comercializa ELBE Pool Surface y Haogenplast dispone también de soluciones técnicas y decorativas de PVC reforzado.

Para el propietario de una piscina esto es positivo: permite comparar acabados, especificaciones técnicas, garantías y precios antes de elegir.

Cuándo tiene especialmente sentido planteársela

La lámina armada resulta particularmente interesante cuando una piscina empieza a presentar filtraciones, revestimientos deteriorados o problemas recurrentes de impermeabilización.

También tiene sentido cuando se pretende modernizar una piscina antigua sin abordar necesariamente la demolición completa del vaso.

Pero el material no debe sustituir al diagnóstico.

Una piscina que pierde agua puede hacerlo por el vaso, pero también por una tubería, un skimmer, una boquilla de impulsión o cualquier otro componente hidráulico.

Revestirla sin averiguar primero de dónde procede la fuga puede significar invertir dinero sin solucionar el verdadero problema.

Por eso la rehabilitación debe comenzar siempre antes de colocar el primer metro de membrana: identificando qué está fallando y por qué.

A partir de ahí, si el vaso puede conservarse y el problema está relacionado con su impermeabilización o revestimiento, la lámina armada se ha convertido en una de las alternativas más interesantes disponibles actualmente para darle una segunda vida a una piscina.

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