Un crecimiento impulsado por el cobre y el oro
Las exportaciones mineras de peru registraron un fuerte incremento interanual del 55% durante los primeros ocho meses del año, alcanzando una facturación conjunta de 57.492 millones de dólares, equivalentes a unos 51.364 millones de euros, de acuerdo con el último Boletín Estadístico Mensual publicado por el Ministerio de Energía y Minas (Minem). Este avance consolida el peso de la actividad extractiva en la economía exterior del país sudamericano, ya que las materias primas mineras acapararon el 74,3% del total de los envíos realizados al mercado internacional durante dicho periodo.
El desglose por materias primas evidencia que el dinamismo del sector estuvo sustentado principalmente por dos metales clave. Por un lado, las ventas de cobre experimentaron un incremento de 9.388 millones de dólares (8.387 millones de euros), posicionándose como el producto estelar al acaparar el 46,1% del total minero exportado. Por otro lado, las exportaciones de oro sumaron 7.938 millones de dólares (7.092 millones de euros), representando el 37,6% de la cuota global. A estos metales preciosos e industriales se sumó el plomo, con transacciones valoradas en 2.019 millones de dólares (1.804 millones de euros), mientras que el zinc y el hierro aportaron porcentajes menores del 3,3% y el 2,1%, respectivamente, completando el 10,8% restante otros minerales diversos.
El impacto y los datos del mes de agosto
En el análisis específico del octavo mes del año, las cifras del minem peru reflejan que las ventas al exterior ascendieron a 7.858 millones de dólares (7.020 millones de euros), lo que supone un crecimiento del 52,1% en comparación con el mismo mes del ejercicio precedente. En términos de aportación directa, el cobre aportó 1.321 millones de dólares (1.180 millones de euros) más que el año anterior, mientras que el oro generó 1.004 millones de dólares (897 millones de euros) adicionales para la balanza comercial.
No obstante este incremento en la facturación y en el flujo comercial global, el informe oficial también constata ciertas contrariedades operativas en el ámbito productivo interno. Durante el mes de agosto, seis de los principales metales registrados experimentaron retrocesos en su volumen de producción frente a agosto del año anterior. Entre los descensos más acusados destacó el zinc, con una caída del 28,1%, seguido por el oro (-12,8%), la plata (-10,4%), el estaño (-6,9%) y el plomo (-3,8%). En contraste con esta tendencia negativa en varios frentes, el molibdeno y el hierro lograron repuntar un 12,5% y un 9,2%, respectivamente. Como consecuencia de estas variaciones mixtas en la extracción, el Producto Interior Bruto (PIB) vinculado a la minería registró una ligera contracción del 1,2% en el octavo mes del año.
Aumento significativo de las inversiones mineras
Paralelamente al comportamiento comercial, el sector minero peruano mostró un dinamismo muy notable en el capítulo de capitales y proyectos. Las inversiones mineras peru ejecutadas entre enero y agosto se elevaron hasta los 4.813 millones de dólares (4.301 millones de euros), lo que se traduce en un incremento del 42,7% en términos interanuales según los datos institucionales.
Geográficamente, los fondos se distribuyeron de manera desigual por el territorio nacional. El departamento de Arequipa lideró la lista de destinos de inversión al acumular recursos valorados en 789 millones de dólares (705,1 millones de euros). Le siguieron en importancia Ica, con una asignación de 648 millones de dólares (579,1 millones de euros), y Moquegua, que captó 479 millones de dólares (428,1 millones de euros).
Tan solo en el mes de agosto, la industria minera logró captar 696 millones de dólares (622 millones de euros), un 30,4% más que en el mismo periodo del ejercicio previo. Este flujo inversor respondió principalmente a partidas destinadas a labores de desarrollo y preparación de yacimientos, ampliación de infraestructuras y optimización de plantas concentradoras. Entre las compañías que impulsaron esta actividad destacaron especialmente Southern Perú, con una aportación de 112 millones de dólares (100,1 millones de euros); Antamina, que canalizó 61 millones de dólares (54,5 millones de euros); y Las Bambas, con 46 millones de dólares (41,1 millones de euros).
