• Home  
  • La Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria avaló el riesgo de la red días antes del accidente de Toledo
- Actualidad

La Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria avaló el riesgo de la red días antes del accidente de Toledo

La Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria certificó que la red estaba en niveles aceptables de riesgo poco antes de las advertencias sindicales y del accidente.

Fotografía editorial de las labores de rescate y seguridad tras un accidente ferroviario con varios vagones descarrilados y volcados, presencia de equipos de emergencia y vehículos de la Guardia Civil.

El aviso sindical sobre las ‘marchas a la vista’ y el accidente en Toledo

El pasado 7 de octubre, la agencia estatal de seguridad ferroviaria despachó las advertencias sindicales relativas al abuso de las conocidas como ‘marchas a la vista’. Este protocolo de conducción entra en funcionamiento cuando el sistema de señalización y protección automática de la infraestructura se interrumpe, obligando a los maquinistas a operar de forma manual. La caída de las comunicaciones y la posterior gestión manual de la circulación precedieron a un grave accidente ferroviario ocurrido en Toledo entre un tren AVE de Renfe y otro de la compañía Iryo, ambos con origen en Madrid y destino Sevilla, que dejó más de medio centenar de víctimas mortales, según detallan las informaciones publicadas por El Confidencial.

La coincidencia temporal entre la recepción de los avisos por parte de los colectivos de maquinistas y el posterior fallo en los sistemas automáticos ha situado en el centro del debate el papel de los protocolos de emergencia en la red de alta velocidad. Mientras los sindicatos alertaban de los riesgos operativos derivados de depender de la conducción visual en caso de incidencia técnica, la gestión de la infraestructura se mantuvo bajo los parámetros habituales de explotación hasta el momento del siniestro, generando una creciente preocupación entre los profesionales del sector del transporte y la movilidad.

La postura del Ministerio de Transportes sobre los niveles de riesgo

Días antes del siniestro, concretamente en la misma resolución emitida el 7 de octubre, la agencia estatal de seguridad ferroviaria —organismo dependiente del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible— respondió formalmente a la Asociación Víctimas Descarrilamiento Adamuz. Dicha asociación había solicitado al departamento dirigido por Óscar Puente la suspensión temporal del tráfico ferroviario en todo el territorio nacional. Esta petición se fundamentaba en las conclusiones remitidas por el presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) al presidente de Adif respecto a la necesidad urgente de implantar medidas para la prevención y detección temprana de roturas de carril, tal como recoge El Mundo.

No obstante, la resolución oficial negó de forma tajante que la red ferroviaria nacional adoleciera de problemas estructurales de seguridad y descartó que estuviera justificada la interrupción de la circulación. El organismo argumentó que los niveles de seguridad del sistema español son equiparables a los del resto de socios europeos, apoyándose en los datos del informe Report on Railway Safety and Interoperability in the EU 2026 elaborado por la Agencia Ferroviaria de la Unión Europea. Asimismo, el organismo matizó que las incidencias de infraestructura y los retrasos acumulados afectaban únicamente a la calidad del servicio, salvo en circunstancias excepcionales, desvinculándolos de un riesgo sistémico inminente y avalando así la continuidad de las operaciones cotidianas en las líneas de alta velocidad y convencional.

Modificación de protocolos y exigencias de Adif

Por otro lado, la documentación sectorial apunta a discrepancias previas sobre la gestión de las incidencias técnicas. A petición de la propia CIAF, la agencia estatal de seguridad ferroviaria trasladó a Adif hasta siete advertencias a lo largo del año pasado para exigir modificaciones y refuerzos en los procedimientos de actuación ante fallos de señalización. Entre las demandas figuraba la actualización de los protocolos ante rebases indebidos de señales, la revisión de los puntos de parada en el sistema LZB y el control de los límites de autoridad de movimiento en el sistema ETCS, según la información difundida por Vozpópuli.

Las exigencias de la autoridad reguladora contemplaban plasmar estas directrices mediante cambios normativos en el Reglamento de Circulación Ferroviaria (RCF), revisiones en los criterios del Sistema de Gestión de la Seguridad (SGS) o la redacción de fichas guía específicas destinadas a los gestores y operarios del centro de control. El sistema LZB, un mecanismo de protección continua encargado de supervisar la marcha y transmitir restricciones de velocidad al tren, figura entre los elementos clave analizados para esclarecer los márgenes de actuación operativa y determinar las responsabilidades técnicas tras el trágico suceso ocurrido en tierras toledanas.

Fuentes consultadas

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Nuestra Filosofía

En El Diario Empresarial creemos en un periodismo riguroso, objetivo y cercano, ofreciendo información relevante y actualizada sobre los acontecimientos más importantes.

Top Posts