El IPC repite en el 4,9% en octubre según los datos del INE
El Índice de Precios de Consumo (IPC en octubre) se mantuvo sin cambios en el 4,9% en tasa interanual, según el indicador adelantado que ha hecho público este viernes el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este comportamiento sitúa los precios en su nivel más alto desde febrero de 2023, periodo en el que la tasa alcanzó el 6%, y supone además encadenar tres meses consecutivos con alzas superiores al 4% en el conjunto de la economía nacional.
En el plano estrictamente mensual, los precios registraron un incremento del 0,6% respecto a septiembre, prolongando una racha que acumula ya nueve meses consecutivos de ascensos en esta métrica. Por su parte, el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), un indicador clave para evaluar la evolución inflacionista en comparativa con los socios de la Unión Europea, recortó una décima su tasa interanual para situarse también en el 4,9%, con una variación mensual del 0,5%.
Qué partidas neutralizaron el abaratamiento de los carburantes
El mantenimiento de la inflacion octubre en cotas elevadas responde directamente a un efecto de compensación cruzada entre los diferentes componentes que integran la cesta de la compra de los hogares y empresas. Por el lado de los abaratamientos, los combustibles y lubricantes destinados a vehículos personales experimentaron caídas de precios más acusadas que las observadas en idéntico periodo del ejercicio anterior (2025). Asimismo, tanto los alimentos como las prendas de vestir contribuyeron de forma favorable a moderar el índice al elevar sus tarifas de un modo más contenido que un año atrás.
Sin embargo, este alivio procedente del sector energético y de la alimentación corriente resultó insuficiente para rebajar de manera efectiva el indicador general. La evolución alcista se vio frenada e invertida por el comportamiento de partidas específicas como los paquetes turísticos, cuyos precios descendieron con menor intensidad que en octubre de 2025; el gas, que experimentó un encarecimiento superior al registrado hace un año; y los combustibles líquidos, tales como el gasóleo destinado a calefacción, que incrementaron sus tarifas frente a la bajada generalizada que protagonizaron en el ejercicio precedente.
Comportamiento de la subyacente y contexto de previsiones
En lo que respecta a la inflacion subyacente —la medida estándar que excluye de su cálculo los alimentos no elaborados y los productos energéticos debido a su mayor volatilidad en los mercados internacionales—, el indicador se mantuvo completamente estanco en el 3,1%. De este modo, la subyacente se sitúa exactamente 1,8 puntos por debajo de la tasa general del índice y regresa a niveles equiparables a los registrados por última vez en marzo de 2024. En el caso específico del IPCA, la estimación de la subyacente se colocó igualmente en el 3,1% para el décimo mes del año.
Conviene recordar que las previsiones económicas emitidas a mediados de mes por entidades de análisis como Funcas habían apuntado a una revisión al alza de sus estimaciones iniciales como consecuencia directa del encarecimiento de los costes internacionales del petróleo y del gas. A pesar de estas revisiones al alza, las expectativas de los analistas confiaban en que la inflación general lograra moderarse hasta el 4,6% este mes. No obstante, el impacto final de los componentes estacionales y energéticos descritos por la estadística oficial ha consolidado finalmente la tasa en el 4,9%.
Próximos hitos estadísticos y calendario del INE
La publicación adelantada por parte del Instituto Nacional de Estadística ofrece una radiografía inicial muy precisa sobre el comportamiento coyuntural de los precios, pero queda pendiente de confirmación oficial. El organismo autónomo adscrito al Ministerio de Economía publicará los datos definitivos y desagregados correspondientes a la ipc interanual y al conjunto de los subsectores económicos para el mes de octubre el próximo jueves 13 de noviembre.
Para los empresarios, autónomos y gestores de negocios, el mantenimiento de esta tasa elevada en el 4,9% implica la necesidad de continuar monitorizando de cerca los costes operativos, especialmente aquellos vinculados a la energía de uso doméstico e industrial, los carburantes y las materias primas alimentarias, en un contexto económico marcado por la moderación general de la inversión y el consumo tras los últimos trimestres analizados por los organismos estadísticos.
