El Ibex 35 cede en el balance semanal
El Ibex 35 ha finalizado la semana con un balance negativo que le ha llevado a perder la cota psicológica de los 19.000 puntos, situándose en los 18.989,80 puntos al cierre del viernes 23 de octubre de 2026. Según los datos recopilados por The Objective y Forbes España, el selectivo de la Bolsa española ha acumulado un descenso semanal del 1,74% —o del 1,75% según otras mediciones del sector—, alcanzando su nivel más bajo desde el pasado mes de junio. Esta evolución contrasta con las dinámicas observadas en periodos anteriores de mayor estabilidad en los mercados financieros internacionales.
La sesión del jueves constituyó el punto más crítico para el índice bursátil nacional, al registrar una contracción del 2,12% motivada por las presiones globales y la acogida inicial de los resultados presentados por el sector bancario español. Pese al repunte final del 0,40% experimentado en la última jornada de la semana, el correctivo acumulado refleja un escenario de creciente cautela entre los inversores y analistas económicos ante la volatilidad de los parqués europeos y americanos.
El impacto del encarecimiento del crudo
Detrás de este retroceso se encuentra fundamentalmente la escalada continuada de los precios energéticos. El encarecimiento del crudo, que se ha situado al borde de los 117 dólares por barril en determinadas referencias internacionales y con el barril de Brent en 116,36 dólares al cierre bursátil, ha incrementado la presión inflacionista global. Desde la firma XTB, analizada por Forbes España, se apunta a que los mercados anticipan que el conflicto geopolítico actual prolongará el bloqueo en puntos estratégicos como el estrecho de Ormuz, lo que repercutirá en mayores tipos de interés y restricciones operativas para las empresas.
A este panorama energético se suman las tensiones en los mercados de deuda soberana y la situación política internacional. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, atribuyó recientemente a Irán el encarecimiento del petróleo como una estrategia de presión de cara a los próximos comicios legislativos en su país. Paralelamente, el rendimiento del bono español a diez años se ha elevado hasta el 4,047%, mientras que la prima de riesgo frente a Alemania se ha situado en el entorno de los 69,90 puntos básicos, en una semana marcada también por las turbulencias en la deuda francesa y los descensos generalizados en Wall Street.
En este contexto de incertidumbre internacional, la bolsa estadounidense también experimentó descensos cercanos al 1% debido tanto al alza del crudo como a la presentación de unos resultados de American Express que no gustaron a los inversores, junto con el anuncio del despido del 5% de su plantilla mundial por parte de la entidad financiera norteamericana.
Comportamiento de los valores en la sesión
Dentro del selectivo español, la última sesión de la semana reflejó un comportamiento dispar condicionado por la propia subida de las materias primas. Según los registros publicados por El Español, el valor más destacado por la parte alta fue Repsol, cuyos títulos repuntaron un 4,25% al calor directo de la revalorización de los hidrocarburos. Junto a la petrolera, otras compañías energéticas y grandes valores contribuyeron a que el índice lograra evitar mayores pérdidas al cierre del viernes.
En el polo opuesto, valores como Indra e IAG sufrieron los mayores recortes de la jornada, con caídas del 3,51% y del 3,12%, respectivamente, viéndose lastrados por la subida del crudo y la espera de resultados corporativos. Solaria también registró pérdidas del 2,35%, seguida por Telefónica y ArcelorMittal con descensos del 1,11%. Este comportamiento sectorial desigual ilustra la complejidad con la que operan los inversores, quienes tratan de equilibrar las carteras frente a un contexto de tipos elevados, desaceleración en algunas plazas europeas y la incertidumbre permanente sobre la evolución de la economía estadounidense y los costes energéticos globales.
